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Periodista y editor de textos
Preguntan los lectores
Álvaro Mejía
Cuando se transmite un partido de fútbol, por la radio o la televisión, los periodistas deportivos y quienes fueron directores técnicos de ese deporte afirman, cuando no se conforman con la realización del juego por el centro del campo, “hay que abrir la cancha”, como si para ello tuvieran la correspondiente llave o la suficiente fuerza. Es por dicha razón que le pregunto a usted: ¿es correcta tal afirmación?, ¿o lo correcto a decir es hay que abrir el juego por los costados de la cancha?
Don Álvaro, recuerde que la comunicación tiene, en este ámbito, dos formas: la forma literal y la forma figurada. Por ejemplo, la semana pasada compré un aparato y los hijos de su santa madre me entregaron uno que no cumplía con la promesa. Después de hacer el reclamo con decencia y no hallar respuesta, sino grosería, yo, con toda mi amabilidad y dominio de mí y del idioma, les dije “me dieron en la cabeza, pues, ladrones hijos de... [pii, pii, piii...]”. Y aclaro que me encantan las palabras soeces, las nuestras, pero para usarlas con amor, no para cuando tan escasamente alguien me la logra volar.
Aquí usé dos figuras (lenguaje figurado, no literal). Primero, ninguno de los bienamados vendedores, eran dos, me golpeó en la cabeza: dar en la cabeza es una figura retórica que usamos para decir me estafaron, me robaron con estafa. En el plano real (literalmente) nadie me pegó. Y al final escribí me la logra volar, otra figura nuestra, buena como todas, para decir que me hicieron enojar.
Dicho el carretazo, abrir la cancha significa, efectivamente, llevar el balón por los costados, con los laterales, los carrileros, los punteros o lo que hoy llaman extremos, para llegar al área del equipo rival, obviamente, porque los equipos suelen tener muchos jugadores en la mitad, al frente de su portería, para defender. En los costados suele haber solo un jugador defendiendo, quizá dos. Esto es figurado. Literalmente, abrir la cancha implicaría, entre otras opciones, hacerle una perforación a la grama y a la tierra, porque, si la uso para describir el acto de abrir las puertas del estadio o cancha, también sería figurado el discurso. Yo abro las puertas de la cancha...
Una reflexión periodística
Por salud mental, y no es metáfora, hace unos años decidí consumir menos noticias. Fui un devorador de diarios y escuchaba noticias en radio a toda hora, pero en la pandemia renuncié, seguramente no de forma definitiva. Y eso que creo un deber del ciudadano comprender qué ocurre, cuando menos, en su país. Y ojo (otra vez lenguaje figurado) con el verbo comprender. Las redes sociales están inundadas (otra) de información. Así que la labor de los medios de comunicación, sobre todo de los viejos, como este que me regala este espacio cada ocho días, es ayudarle al ciudadano a comprender, porque información encuentra hasta en el inodoro. Los medios viejos no deben, porque es inmoral, desinformar en el titular de las noticias que publican en redes para causar una reacción irreflexiva de la audiencia, para que den clic en me gusta o me enoja y comenten (ofendan, puteen) en esa publicación (crear tráfico). Están cayendo en la trampa del clic. Y no estoy diciendo que los medios otrora fueran inocentes, tampoco.