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La variedad Bonarda ha generado todo tipo de polémicas sobre su origen e identidad. Su sinonimia y confusión con otras variedades del Piamonte la han catapultado como uno de los grandes misterios de la enología moderna.
Esta historia comienza en el noroeste italiano, en la región del Piamonte, de donde es originaria esta uva y en donde se conoce como Bonarda Piamontesa.
Sin embargo, otras dos regiones italianas la reivindican como propia: una es Oltrepó Pavese (Lombardía) y la otra Colli Piacentini (Emilia Romagna). Ya se ha establecido que no es la clásica Bonarda lo que allí se planta, sino la variedad conocida como Croatina.
Otra zona de Italia que reclama la tenencia de Bonarda es la ciudad piamontesa de Novara; sin embargo, la uva, allí llamada Bonarda di Gattinara, no es otra que la conocida como “Uva Rara”.
En el nuevo mundo la confusión continuó. La variedad llamada Bonarda en California fue cuestionada por su identidad y en el año de 1990, la Universidad de Davis (California) estudió el ADN de esta uva determinando que era la variedad llamada Charbono, conocida en Francia como Corbeau.
El caso argentino es más complejo, pues la uva conocida como Bonarda es la segunda más plantada en el viñedo austral, después de la Malbec. En el año de 1936 se contaba con 6.000 ha. de Bonarda y para el 2012 con más de 18.000 ha. Durante gran parte de su existencia en la Argentina, la Bonarda fue plantada y cultivada para elaborar los cortes de vino, además se usaba para proveer altos rendimientos y mantener el color (en algunos lugares la llamaban la tintorera) y la fruta. Los enólogos muchas veces mezclaron los vinos de Bonarda con vino a granel de bajo grado alcohólico y una gran parte de ellos ignoró a la Bonarda como varietal “noble”. Como lo constata el periodista argentino Enrique Chrabolowsky en su libro Vinos de Argentina cuando afirma: “Hay mucha en Argentina, pero no sé si puede hacer un gran vino... Pienso que no es la mejor imagen para Argentina hacer este tipo de productos”. Personalmente discrepo con esta posición pues considero quen esta uva puede dar origen a grandes varietales y es una gran esperanza en el Olimpo de la enología argentina, junto al Malbec y el Cabernet Franc. Esta posición la avalan enólogos de la talla de Alberto Antonini (Altos de las Hormigas) o Alejandro Vigil (Catena Zapata)
La llamada uva Bonarda en la Argentina también produjo dudas en sus productores y un equipo del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) estudió el ADN de la uva y descubrió que la variedad llamada Bonarda en la Argentina no era otra que la Corbeau francesa. Este descubrimiento fue avalado por el Ministerio de Agricultura mediante resolución No C.4B del 10 de Noviembre de 2011. Dicha resolución, además, instituyó que la antigua Bonarda o Corbeau, dada su fama y prestigio en la Argentina, sería en adelante llamada “Bonarda Argentina”, zanjando de una vez por todas el conflicto por la identidad de esta uva (por lo menos en la Argentina).
Vino: Recontra
Bodega: Rutini Wines
Uva: 100% Bonarda
Año: 2021
Zona: Valle de Uco (Mendoza)
País: Argentina
Enóloga: Mariano di Paola
Tiempo de Guarda: entre 4 y 5 años
Temperatura de Servicio: 16ºC
Importa: Club del Vino
Alcohol: 13,5 % AbV