Pico y Placa Medellín

viernes

1 y 5

1 y 5

Pico y Placa Medellín

jueves

4 y 8

4 y 8

Pico y Placa Medellín

miercoles

3 y 7

3 y 7

Pico y Placa Medellín

martes

6 y 9

6 y 9

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

0 y 2

0 y 2

language COL arrow_drop_down

17.532 horas

Celebramos dos años de un guion donde el protagonista propone una Asamblea Nacional Constituyente cuando el Congreso de la República rechaza sus reformas.

09 de agosto de 2024
bookmark
  • 17.532 horas

Por Sofía Gil Sánchez - @ladelascolumnas

El 7 de agosto de 2022 se posesionó Gustavo Petro y su gobierno del cambio. Dos años después, ese mismo presidente se sentó por horas a hablar sobre un país que no existe. “Este presidente saca a cualquiera que por sospecha sepamos que se ha robado un peso del pueblo... aquí los corruptos no gobiernan”.

Una frase que le sacaría una sonrisa al embajador Armando Benedetti en Roma, al ministro de Hacienda Ricardo Bonilla, a César Manrique en la dirección de la Función Pública, a Laura Sarabia, a su siniestra y a unos cuantos más. Hace dos años, la política de transparencia de Gustavo se aseguró que los colombianos no pudieran conocer las declaraciones de renta de los funcionarios y servidores públicos... no vaya a ser que se enteren de su milagroso aumento de patrimonio.

Omitió sus grandes avances: 180 masacres, más de 350 líderes sociales asesinados, más de 500 niños de La Guajira sin vida, el incremento de la gasolina de $7.000, la inflación del 8%, la caída de vivienda del 60%, la disminución de las exportaciones en un 38%, el incremento de la deuda pública de 20 billones de pesos, las más de 380.000 personas desempleadas, la crisis en el sistema de salud, su desaprobación en 58,3%... y el nuevo estatus del país como cómplice de la dictadura venezolana.

Treinta minutos del país de las maravillas y apareció una nueva frase (o una amenaza): “hacerle conejo a la paz es poner bases para un nuevo ciclo de violencia que quizás sea más violento y sangriento del que ya tuvimos”. Gustavo, la violencia no ha desaparecido y en más de 400 municipios la gente está secuestrada en su casa porque afuera de su puerta están los grupos armados ilegales, esos que ignoras.

Tal vez el presidente no conoce de esa realidad porque vive en las nubes, mientras el turismo cayó en un 38% en el país, el de Gustavo se disparó, registrando 46 viajes al exterior en sus 17.532 horas de gobierno. El último conocido fue a la inauguración de los Juegos Olímpicos en París, la misma semana que el Ministerio del Deporte confirmó la gran reducción en presupuesto para el próximo año: el apoyo a los deportistas pasará de $1,312 billones a $464 mil millones.

Celebramos dos años de un guion donde el protagonista propone una Asamblea Nacional Constituyente cuando el Congreso de la República rechaza sus reformas: “si las instituciones que hoy tenemos en Colombia no son capaces de estar a la altura de las reformas sociales que el pueblo a través de su voto decretó, entonces Colombia tiene que ir a una Asamblea Nacional Constituyente”.

Para resolver los grandes problemas del país no se necesita una constituyente, se necesita un presidente y un gabinete estable (no uno donde hayan pasado 38 ministros por 19 ministerios). Dos años de retrocesos... de regresar a los días oscuros y las noches largas, dos años donde la dignidad no se volvió costumbre.

Estamos a dos años de demostrarle a Gustavo que el poder es efímero, a dos años de reversar un cambio que nunca tuvo futuro.

Sigue leyendo

Te puede Interesar

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD