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El crecimiento del segundo trimestre más que mostrar optimismo señala la necesidad de un verdadero plan para fortalecer el crecimiento económico y la inversión.
Por Mauricio Perfetti Del Corral - mauricioperfetti@gmail.com
El Dane publicó las cifras de crecimiento económico del segundo trimestre del año 2024. Si bien el crecimiento se ubicó por encima de lo esperado, el panorama aún no está totalmente despejado pues todavía hay cifras que no son tan alentadoras. El crecimiento del segundo trimestre se situó en 2,1% respecto al mismo periodo de 2023.
Mientras cinco activades económicas crecieron por encima del promedio total, siete crecieron por debajo del mismo y tres de estas con crecimiento negativo (Información y comunicaciones, explotación de minas y canteras e Industria manufacturera). Se destaca que el comercio (al por mayor y al por menor) y la construcción crecen positivamente este trimestre respecto al mismo trimestre del año anterior (2.3% y 2,4% respectivamente) así como la inversión (1,7%).
Las actividades económicas que más contribuyeron a la dinámica del valor agregado fueron respectivamente: Agricultura y ganadería (creció 10,2%); administración pública y defensa (que incluye planes de seguridad social de afiliación obligatoria, educación, actividades de atención de la salud humana y de servicios sociales y creció 4,8%); y finalmente, actividades artísticas, de entretenimiento y recreación que crecieron 11,1%. Por tanto, el crecimiento del segundo trimestre recayó prácticamente sobre la agricultura y ganadería, así como la administración pública y defensa, pues, contribuyeron con 1,8 puntos porcentuales (p.p.) de la variación total del crecimiento del trimestre. Mientras el mundo avanza hacia unas economías más diversificadas, intensivas en tecnologías convergentes e industrias 4.0 y 5.0 y en servicios, Colombia pareciera mantener su dependencia de algunos commodities y del sector estatal; en contraste, la producción manufacturera y la explotación de minas y canteras contribuyen negativamente con el crecimiento. Lo que es claro es que la economía se encuentra desde mediados del año 2022 en un ciclo de bajo crecimiento y por debajo de aquel prevaleciente previo a la pandemia.
Dos cifras merecen especial cuidado, de una parte, el aumento en el desempleo, pues en junio creció un punto porcentual al pasar de 9,3% en junio 2023 a 10,3% en junio 2024; y la ocupación decreció 1,1% al pasar de 58,3% a 57,2% en el mismo período. A su vez, el desempleo ajustado por estacionalidad y calendario aumentó en junio.
De otra parte, si bien la inversión comienza a aumentar, la formación bruta de capital fijo (FBCF) creció 4,3% lo cual estuvo determinado especialmente por “otros edificios y estructuras” que crecieron 15.0% con respecto al mismo trimestre del 2023, aportando 3,0 p.p. de todo el crecimiento en la FBCF; sin embargo, es necesario tener en cuenta que el aumento en dichas edificaciones tiene un gran componente de efecto rebote dado el bajo crecimiento en edificaciones públicas (colegio y hospitales principalmente) en el año 2022 y 2023. Además, la inversión en maquinaria y equipo creció tan solo al ritmo de la economía (2,1%).
Las cifras de crecimiento del segundo trimestre, más que mostrar optimismo y buenos augurios, señalan claramente la necesidad de un verdadero plan para fortalecer el crecimiento económico y la inversión, y esto no se logrará con otra reforma tributaria ni con inversiones forzosas.