Pico y Placa Medellín

viernes

1 y 5

1 y 5

Pico y Placa Medellín

jueves

4 y 8

4 y 8

Pico y Placa Medellín

miercoles

3 y 7

3 y 7

Pico y Placa Medellín

martes

6 y 9

6 y 9

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

0 y 2

0 y 2

language COL arrow_drop_down

Entre ineptitud e impudicia

Biden y Trump se comportan como adolescentes necios incompetentes para representar la majestad de una gran nación y torpes para reconocer que están pasando a la historia como espejos de ineptitud e impudicia.

01 de julio de 2024
bookmark
  • Entre ineptitud e impudicia
  • Entre ineptitud e impudicia

Por Juan José García Posada - juanjogarpos@gmail.com

El debate prematuro entre los precandidatos estadinenses Biden y Trump, que no han sido nominados todavía por sus partidos, confirma que, de ser ellos los competidores por la presidencia de su nación, caracterizan la ineptitud de un lado y la impudicia del otro. Hay otros países en los cuales los mandatarios representan y combinan ambas condiciones. En gran parte, los gobiernos en esta época de descaecimiento del sistema democrático no están encabezados por líderes excelentes, sino por individuos ineptos e impúdicos. Incompetentes y sinvergüenzas. Aunque acepto la hipótesis de que los demócratas, preocupados por las deficiencias de Biden, pondrán en aprietos a Trump al lanzar otro candidato, que podría ser el joven y exitoso gobernador de California Gaby Newsom.

Eso, en cuanto al intercambio televisivo de invectivas llamado debate. Con el tono agresivo y prepotente de Trump contrastó la serenidad de Biden. El expresidente fue claro, directo, en sus intervenciones. No ocultó la vocación imperial y sorprendió al decir que la guerra contra Ucrania se habría evitado. Biden a veces se encerró en un modo balbuciente, casi farfullante, como ido. En esto puede apoyarse la impresión sobre su decrepitud, como si Trump, que disimula su vejez, fuera un muchacho fogoso. ¿Es o no es muy grave que el Presidente de los Estados Unidos esté saludando la edad provecta? ¿No es peor que encarne la ineptitud o la impudicia? Qué paradoja, la nación más potente del planeta gobernada por alguien que refleja las condiciones más inaceptables del liderazgo, lo peor de una sociedad que se presume tan exigente.

La proscripción de la ancianidad es injusta y absurda. Pero asistimos a la era de la exclusión. Llegar a la vejez es un pecado social que no se atenúa con todas las alabanzas retóricas acumuladas a lo largo y ancho de la historia. Leamos De senectute, de Cicerón o de Norberto Bobbio. Comprendamos a Séneca y su carta sobre los viejos. Y todos, desde los filósofos griegos y latinos y los chinos de la antigüedad, hasta los de hoy, expresan conceptos juiciosos sobre la ecuanimidad, la prudencia, el criterio de veracidad, la sapiencia de los seres humanos invernales que superaron la primavera, el verano y el otoño de la vida. Es un deleite intelectual reconfortante leer a Sabato en España en los diarios de mi vejez o en La resistencia.

Pero los viejos demuestran que sí han alcanzado ecuanimidad, equilibrio y sabiduría, cuando son capaces de tomar la decisión de cancelar el apetito de poder, hacer a un lado la política para interpretarla con distancia crítica, y con la autoridad del saber, el sentido común y la experiencia que probarían en una suerte de Consejo de Sabios. Ese camino deberían escoger todos los aspirantes a mandar, a gobernar a sus conciudadanos. Biden y Trump se comportan como adolescentes necios incompetentes para representar la majestad de una gran nación y torpes como para reconocer que están pasando a la historia como espejos de la ineptitud y la impudicia.

Sigue leyendo

Te puede Interesar

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD