Pico y Placa Medellín
viernes
1 y 5
1 y 5
El mandatario de los colombianos, en mala hora elegido por desconocedores de sus anteriores acciones, ataca a los periodistas que ejercen su obligación de decir la verdad.
Por juan gómez martínez - opinion@elcolombiano.com.co
Los colombianos debemos entender que, para el presidente que eligieron para regir los destinos de Colombia, es muy difícil desprenderse de los recuerdos de tantos años de batalla contra las instituciones democráticas del país. Por eso, para él, es un símbolo y un recuerdo de sus actividades contra la patria, hasta el sombrero de uno de sus compañeros, como para nosotros la espada de Bolívar representa el valor de los héroes de nuestra independencia.
Lo que me parece que no está bien y debemos protestar por lo que el primer mandatario hace, es descuidar sus deberes para con la patria y dedicar todos sus esfuerzos a sus recuerdos y actividades subversivas y tratar de que el pueblo colombiano le rinda honores con él y con su grupo a la bandera símbolo de subversión. Debe hacer a un lado esos recuerdos, gobernar para el bien de todos los colombianos y cumplir con el juramento que hizo al tomar posesión del primer cargo de la nación.
Los de primera línea, cuando salen a las calles hacen manifestaciones de fuerza y violencia que le traen recuerdos al primer mandatario, no les aplican la ley y les permiten actuar con violencia contra todos y contra lo que se encuentran.
El mandatario de los colombianos, en mala hora elegido por desconocedores de sus anteriores acciones, ataca a los periodistas que ejercen su obligación de decir la verdad. Con esa acción viola la libertad de opinión. No acepta que el periodista esté en desacuerdo con su proceder, con sus maniobras de gobierno, con sus orientaciones. Pretende que todos apoyemos sus ejecutorias y manejos de la cosa pública, así esté equivocado y el periodista se lo haga ver.
Ese es el accionar común a los mandatarios de la extrema izquierda, esa es su forma de gobernar. No permite que se le hagan ver sus errores, no acepta que se pueda equivocar. Este es el ejemplo de los dictadores, aunque traten de hacer creer que las dictaduras son cosas de la extrema derecha. Las peores dictaduras son las camufladas.
En esas estamos, en un gobierno dictatorial camuflado y en perjuicio de un pueblo que creyó en sus falsas promesas. Como demócratas, tenemos que seguir aguantando su mandato, pero mostrando sus errores para que sean corregidos y para no volver a creer en promesas irrealizables.
Se anuncia un cambio en su gabinete, esperemos que sea para bien y que sus acciones sean para beneficio de los gobernados. Medio período perdido, pero con la esperanza de su rectificación y una conducción de las cosas del gobierno para bien de todos los colombianos. Hacer a un lado sus doctrinas dañinas y aplicarse a un buen manejo de las cosas del estado como esperaban los votantes cuando creyeron en sus promesas.
Quedan dos años para enderezar el rumbo, medio período para rectificar el camino y conducir al país hacia un buen puerto.