Pico y Placa Medellín
viernes
1 y 5
1 y 5
Las consecuencias de esta guerra no se limitan a las muertes directas por violencia. Según la prestigiosa revista científica The Lancet, las implicaciones indirectas para la salud aumentarán.
Por DANIEL DUQUE VELÁSQUEZ - @danielduquev
El fin de semana, vi una película protagonizada por Anthony Hopkins llamada “Lazos de vida”, que relata el terror que vivieron los niños judíos de Checoslovaquia durante la Segunda Guerra Mundial. En la película, Sir Nicholas Winton -interpretado por Hopkins- es un filántropo británico que salvó a 669 niños judíos de la muerte a manos de la Alemania nazi justo antes del estallido de la guerra en 1939.
Este relato histórico de heroísmo y compasión me hizo pensar inmediatamente en la similitud que existe entre ese horror y el asesinato vil de miles de niños en Palestina a manos de la ofensiva del gobierno israelí. La situación en la Franja de Gaza es dramática. Con cifras al 8 de julio, 38193 personas habían sido asesinadas desde la ofensiva israelí en octubre de 2023.
Entre las víctimas se encuentran miles de niños inocentes que han perdido la vida en un conflicto que no eligieron y del cual no son responsables. La cifra de muertos, reportada por el Ministerio de Salud de Gaza y corroborada por fuentes independientes como la ONU y la OMS, es una clara indicación del nivel de devastación que la ofensiva ha causado.
Es claro que hay que condenar los crímenes cometidos por Hamás. Sus ataques terroristas son deplorables y deben ser firmemente rechazados. Sin embargo, la respuesta del gobierno israelí a estos ataques está siendo completamente desproporcionada y violatoria de cualquier protocolo humanitario. La destrucción masiva de infraestructura, la alta tasa de muertes civiles y el sufrimiento generalizado no pueden justificarse bajo ningún pretexto.
Recopilar datos se está volviendo cada vez más difícil para los organismos que hacen presencia en Gaza debido a la destrucción de gran parte de la infraestructura. La ONU estima que, para el 29 de febrero, el 35% de los edificios en la Franja de Gaza habían sido destruidos, y es probable que el número de cuerpos aún enterrados en los escombros sea sustancial.
Las consecuencias de esta guerra no se limitan a las muertes directas por violencia. Según la prestigiosa revista científica The Lancet, Las implicaciones indirectas para la salud, como enfermedades reproductivas, transmisibles y no transmisibles, aumentarán el número de víctimas en los próximos meses y años.
La destrucción de la infraestructura sanitaria, la grave escasez de alimentos, agua y refugio, y la incapacidad de la población de huir a lugares seguros, junto con la pérdida de financiamiento a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo, agravan aún más la crisis humanitaria.
En conflictos recientes, las muertes indirectas han variado de tres a 15 veces el número de muertes directas. Aplicando una estimación conservadora de cuatro muertes indirectas por una muerte directa a las 38 mil muertes reportadas, dice la revista médica británica que no es descabellado estimar que hasta 186 mil o más muertes podrían atribuirse a este conflicto.
Esto representa un 7,9% de la población total en la Franja, una cifra alarmante que debería movilizar a la comunidad internacional para exigir un alto el fuego inmediato.