Pico y Placa Medellín
viernes
1 y 5
1 y 5
El pontífice dijo que la cita deportiva que comenzará esta semana en París es la oportunidad perfecta para hermanar naciones.
El Papa ha pedido una tregua olímpica durante los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París, que se celebran del 26 de julio al 11 agosto y donde 10.500 atletas de 206 países competirán en 329 eventos deportivos, y ha lamentado “paz mundial está seriamente amenazada”.
“Los Juegos Olímpicos son, por su propia naturaleza, portadores de paz y no de guerra. Es en este espíritu que la Antigüedad estableció sabiamente una tregua durante los Juegos y que los tiempos modernos intentan regularmente reanudar esta feliz tradición. En estos tiempos turbulentos en los que la paz mundial está seriamente amenazada, deseo fervientemente que todos aprecien esta tregua con la esperanza de que se resuelvan los conflictos y se restablezca la concordia”, señaló el Pontífice un mensaje dirigido al arzobispo de París, monseñor Laurent Ulrich.
En este sentido, ha pedido que Dios ilumine las conciencias de los gobernantes sobre las “graves” responsabilidades que les incumben y conceda a los pacificadores el éxito en sus esfuerzos.
Francisco ha relanzado así la propuesta de una “tregua” olímpica a todos los conflictos en curso en el mundo. Una petición que ya había hecho en el prólogo del libro Giochi di pace. L’anima delle Olimpiadi e delle Paralimpiadi (Juegos de paz. El alma de las Olimpiadas y Paralimpiadas), una iniciativa de Athletica Vaticana que ha sido publicada por la Librería Editora Vaticana.
“El deporte –escribe el Papa– es un lenguaje universal que trasciende fronteras, lenguas, razas, nacionalidades y religiones; tiene la capacidad de unir a las personas, de promover el diálogo y la aceptación mutua; estimula la superación personal, entrena el espíritu de sacrificio, promueve la lealtad en las relaciones interpersonales; invita a reconocer nuestros límites y el valor de los demás”.
A su juicio, los Juegos Olímpicos pueden ser un lugar excepcional para el encuentro entre las personas, incluso las más hostiles. “Los cinco anillos entrelazados representan este espíritu de fraternidad que debe caracterizar el acontecimiento olímpico y la competición deportiva en general. Espero, pues, que los Juegos Olímpicos de París sean una ocasión ineludible para que todos los que proceden de todos los países del mundo se descubran y se aprecien, rompan prejuicios, creen estima donde hay desprecio y desconfianza, amistad donde el desprecio y la desconfianza son odio”, concluye.
Dicen estar listos
Aunque la organización de los Juegos ha estado rodeada de polémica por presuntos riesgos en la seguridad y baches en la logística, el presidente del comité organizador, Tony Estanguet, aseguró este domingo: “Estamos listos”, aunque admitió que “la presión aumenta” en esta recta final para el evento deportivo, cuya ceremonia de inauguración tendrá lugar el viernes.
“Estamos listos para esta recta final”, lanzó Estanguet en conferencia de prensa, aunque no quiso lanzar las campanas al vuelo: “Hasta que no haya acabado la ceremonia de clausura (11 de agosto) tendremos que ser vigilantes, pero hoy estamos exactamente donde soñábamos estar hace unos años”.
Por el momento la organización tiene suerte y no se atisban nubarrones en el horizonte: hasta el tiempo, luego de semanas de lluvia, parece dar una tregua y el sol brilla en París.
A menos de una semana de esa esperada ceremonia de casi cuatro horas, que por primera vez tendrá lugar fuera de un estadio, la flota de barcos que deben transportar a las delegaciones tuvo un ensayo general el sábado y todo transcurrió “muy bien”, destacó el Comité de Organización (COJO).
“Los resultados de la prueba son muy positivos en todos los elementos clave: la navegación de varios barcos, las distancias y el timing”, explicaron los organizadores.