Pico y Placa Medellín
viernes
1 y 5
1 y 5
Lejos del protagonismo de los pequeños, ellos son los que los guían en cada una de las competencias.
Los ‘profes’ no suelen cumplir un papel protagónico. A pesar de ser, en muy buena parte, los encargados de llevar a los equipos a la gloria, son como el titiritero que mueve los hilos desde la sombra, quienes cargan la responsabilidad del equipo y no salen en la foto.
Es claro que los deportistas, a fin de cuentas, son los que llevan a cabo los planes en el terreno de juego, las estrellas del show, pero hay que destacar la labor de quienes impulsan a los jóvenes talentosos a salir adelante. Detrás de cada niño campeón en el Festival de Festivales, hubo un entrenador que dedicó muchas horas para pulir su talento.
Campeones desde el banquillo
El equipo Cocodrilos de Bogotá arrasó en el Babybaloncesto. Ganó el torneo sin perder ningún partido, y superó a la mayoría de sus rivales con buena diferencia en el tablero. Es gestor de la victoria fue José Luis sarmiento, director y entrenador de la organización que fundó hace 13 años.
El camino empezó desde la edición pasada, cuando los Cocodrilos lograron su primera clasificación al Festival, pero quedaron eliminados en primera ronda. “El año pasado aprendieron cómo era el sistema, y lo difícil de enfrentar a los mejores equipos de Colombia. Eso les sirvió para saber cómo enfrentar la competición”.
Por eso, para la edición 2024 del certamen, hicieron una especie de pretemporada, entrenando 3 o 4 horas al día durante todo diciembre, solo dejando los días festivos como descanso, para prepararse y tener excelente rendimiento en el torneo. En primer lugar, tuvieron que superar la ronda clasificatoria realizada en Bogotá, donde participaron 20 equipos.
Ya en Medellín, quedaron en primer lugar en la fase de grupos después de 6 partidos, y todas las rondas de eliminación directa las superaron con solvencia. El mayor reto fue el de la final, se enfrentaron a Invictus de Bogotá, mismo equipo con quienes jugaron el último partido de la fase clasificatoria en la capital del país. Los superaron por 23 puntos, cuenta José Luis, gracias a la planificación específica que hicieron para el torneo. “Se hizo un proyecto bien estructurado, preparación física, psicológica y técnica para el evento”.
Él describe a Cocodrilos como un equipo combativo, con jugadores que dan lo mejor cada vez que están en la cancha. También destacó la importancia del Festival para los chicos: “los jugadores lo juegan con anhelo porque solo lo pueden hacer una o dos veces, por la edad. Hay mucha gente viendo, hay mucha cobertura”.
Otro campeón invicto fue el equipo de béisbol del Inder Medellín, dirigido por Jonathan Ojeda. Lograron ganar todos los partidos por knockout, es decir, más de 10 carreras de diferencia, exceptuando la final, que fue un partido reñido contra Club Roro Montería. Ellos también llegaban invictos, y el encuentro por el campeonato se definió en la ultima entrada, con un 5-4 en favor del Inder.
Para Jonathan fue un orgullo, teniendo en cuenta que, durante las 6 ediciones anteriores, había llegado mínimo a semifinales con buen rendimiento, pero el equipo siempre se caía en la lucha por el título. 2 veces quedó subcampeón, 2 veces tercero, y 2 veces cuarto. Por eso en la preparación antes del torneo hizo énfasis en las fallas de ocasiones pasadas, que tenían que ver con los lanzadores y la fortaleza mental del equipo cuando estaba en situaciones adversas.
Jonathan también fue jugador, llegó a ser Selección Antioquia de Béisbol y Colombia de softbol. Empezó en el Inder hace 13 años, y gracias a los buenos procesos en escuelas populares llegó al cargo de entrenador. Esta experiencia le sirvió para conformar el plantel ganador, y le será útil para la conformación del equipo en futuras ediciones. Los testimonios dan cuenta que, en el Festival de Festivales, el entrenador también tiene la oportunidad de mostrar su talento potenciando a los jóvenes deportistas.