Para los empresarios, los costos de la crisis se deberán asumir de forma conjunta.
“Para pensar en un repunte económico tenemos que unirnos todos con el objetivo de recuperar el tejido productivo del país de manera que traiga más oportunidades para las personas”. Así respondió Juan Carlos Mora, presidente de Bancolombia, al ser consultado por cuál sería la fórmula para salir de la crisis.
El ejecutivo fue uno de los que, como Felipe Bayón, presidente de Ecopetrol, o Astrid Álvarez Hernández, expresidente del Grupo Energía Bogotá, entre otros 48 empresarios de Iberoamérica, estampó su firma en el informe ‘El papel del sector privado en tiempos de Pandemia: Ideas para el debate’, en el que se recopilan planteamientos de este segmento para la reactivación.
El reporte fue elaborado en conjunto por la Secretaría General Iberoamericana (Segib) y el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (Ceapi), teniendo en cuenta que, por ejemplo, solo en Latinoamérica 2,7 millones de empresas están en riesgo de cerrar sus puertas y 44 millones de personas podrían acabar en condición de pobreza este año, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
EL COLOMBIANO recoge los 11 apuntes del sector privado acerca de la emergencia que vive Iberoamérica, especialmente, América Latina (ver Módulos).
Los empresarios creen que el sector será vital en la reactivación pero debe vincularse más a asuntos políticos. Jaime Cabal, presidente de Fenalco, por ejemplo, llamó al Gobierno en un vídeo a trabajar en una estrategia para recuperar el tejido empresarial.
Además, el sector opina que su aporte ha sido alto en la emergencia: recorte de dividendos para invertir en la empresa; reconversión de sus aparatos productivos; donaciones; y apoyo a emprendedores, son contribuciones que destaca.
Los ejecutivos ven necesario un nuevo pacto social “ineludible”: se trata de una alianza público-privada a gran escala. Bruce Mac Master, presidente de la Andi, dijo en redes que también es clave la “cultura ciudadana del autocuidado”.
En las empresas piensan que la emergencia se da en medio de la Cuarta Revolución Industrial y ello da pie para que acelerar cambios digitales. La situación implica reformas sustanciales para educar y entrenar a las personas para el trabajo.
Un punto clave es que el sector privado dice que los costos para salir de la crisis se deben compartir. Dice que no es una lucha entre ricos y pobres y que, por el contrario, es fundamental combatir el populismo en esta época.
Para los empresarios, “en los países de ingresos medios en A. Latina” el financiamiento internacional para Mipymes y familias vulnerables será fundamental. Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, aseveró que están en riesgo 2,7 millones de firmas regionales, lo que sería un alto retroceso económico.
El octavo apunte de las firmas es que se considere a las personas como el eje clave de la reactivación. En este sentido se indica que se necesita reconvertir la mano de obra en la nueva normalidad y darle más garantías para aumentar la productividad. ¿Cómo? Con la colaboración del sector público.
El noveno punto es una idea a la que llaman “sociedades más sanas”. Plantean que más allá de la infraestructura y logística, se debe invertir en el capital humano para reducir brechas sociales y de género, así como el nivel de pobreza e informalidad laboral en América Latina, principalmente.
Entre tanto, los industriales observan la necesidad de dar “un mensaje de esperanza conjunta entre el sector privado, el resto de la sociedad civil y los gobiernos”. ¿Para qué? “La defensa de la empresa y el empresario empieza por la comunicación de su aportación social”, dice el documento.
El documento alude a que desde micro hasta grandes firmas se articulen con medidas coherentes según la actividad de cada una. “Desde el sector financiero (...) administramos el riesgo para seguir entregando oportunidades de financiación a personas y empresas”, ejemplificó Juan Carlos Mora.
“La esencia del empresario es creer y crear. Necesitan confiar en las políticas de sus países y sus gobiernos para seguir invirtiendo a pesar de la pandemia”, dijo Núria Vilanova, presidenta de Ceapi, en un documento, en relación al último punto del informe: garantías para la confianza empresarial.
En mis bolsillos hay una grabadora y unos audífonos; en mi mente, amor por el periodismo.